Hospitales preparados para atender pacientes afectados por influenza
Se extreman acciones de vigilancia epidemiológica. se establece nuevo sistema de información para ofrecer un mejor seguimiento de los casos y actuar con mayor rapidez y se intensifican acciones educativas en todo el territorio nacional.
María Isabel Solís Ramírez | 6 de mayo, 2009 | Archivo

Áreas especiales para la atención de pacientes, zonas demarcadas para el tráfico de pacientes sospechosos, restricción de horario de visitas, sustitución de grifos… Son algunas medidas adoptadas por los hospitales para enfrentar un eventual ingreso de personas infectadas con virus de la influenza A H1N1.
De acuerdo con información suministrada, hoy, por la Dra. Rosa Climent Martin, gerente médico de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), los hospitales se apegaron a los protocolos establecidos por la institución y por el Ministerio de Salud y adicionaron otras medidas con el propósito de ampliar la protección a pacientes, familiares y funcionarios.
La gerente también informó sobre el intenso trabajo de vigilancia epidemiológica que se está realizando en algunos barrios del Valle Central para captar al mayor número de contactos primarios y secundarios de los pacientes sospechosos. La pretensión es atenderlos de acuerdo con los protocolos establecidos por la institución y por el Ministerio de Salud.
De acuerdo con el boletín del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Salud, hasta el día de ayer, se había notificado 501 casos como sospechosos de estar infectados con el virus de la Influenza A H1N1. De ese total de casos, se han descartado 389 (327 descartados por laboratorio y 62 descartados por no cumplir definición caso sospechoso).
El resto de casos está pendiente del resultado del Centro Nacional de Influenza, ubicado en el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (INCIENSA). La mayoría de los casos sospechosos ha tenido una sintomatología leve.
En este momento, existen siete casos probables y sólo uno de ellos ha sido confirmado por el Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC).
Según lo informó la Dra. Climent, hasta hoy, los hospitales de la institución tienen 70 pacientes en tratamiento profiláctico o preventivo, nueve personas con tratamiento antiviral y cerca de 500 personas en estudio por considerarlas contactos probables o confirmados.
Acciones en hospitales
La Dra. Ileana Balmaceda Arias, directora del hospital San Juan de Dios, explicó que se acondicionó en el parqueo de ambulancias un sitio debidamente acondicionado para atender a los posibles pacientes con sospecha de estar infectados con el virus de la influenza A H1N1, también se diseñaron rutas de paso por donde se desplazarían los enfermos y ya tienen el área en la cual se internarían los pacientes infectados por el citado virus.
En el hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Raúl Blanco Cervantes, se redujo a una hora la visita hospitalaria y el personal de vigilancia, asesorados por una enfermera, tiene la orden de que todo paciente con afecciones respiratorias acuda a un consultorio especial que se estableció en el parqueo del hospital para su respectiva valoración.
En este centro, según lo informó su director el Dr. Fernando Morales Martínez, se cambiaron además los grifos para pacientes y empleados de manera que nadie tenga que manipularlos para reducir las posibilidades de contagio.
Mientras tanto, el Dr. Rodolfo Hernández Gómez, director del hospital Nacional de Niños explicó que en ese centro, se establecieron tres puertas de ingreso debidamente delimitadas con la intención de separar el ingreso de personal, pacientes con sintomatología respiratoria y pacientes con otro tipo de afecciones.
También se señaló, mediante un código de colores, el paso de pacientes con sospecha de haber sido infectados con el virus de la influenza A H1N1 que se trasladarían al Servicio de Infectología o a la Unidad de Cuidados Intensivos, según su condición de salud.
En el hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, al igual que los otros centros médicos, se estableció un lugar para el manejo de pacientes sospechosos, además se restringió la movilización del público a lo interno del hospital. Salvo casos estrictamente necesarios, nadie puede deambular, ni pasar de un edificio a otro.
Se limitó el acceso del público a ciertas áreas del hospital, en especial las de mayor aglomeración y riesgo, entre ellas: emergencias y se redujo el horario de visitas a una hora.
Cambios en el sistema de información
Se transformó la boleta mediante en la cual se reportan las enfermedades de Declaración Obligatoria, pues se le hizo una ampliación de los registros de afecciones respiratorias, lo que permite monitorear y dar un mejor seguimiento a los casos nuevos y valorar el impacto que está teniendo el A H1N1 con respecto a otras afecciones respiratorias.
Este sistema, según lo explicó la máster Ana Lorena Solís Guevara, jefa del área de Estadística de Salud de la CCSS, permite generar con mayor facilidad bases de datos en el nivel local y enviar información, al mismo tiempo, al Ministerio de Salud, a las Direcciones Regionales de la CCSS y al área de Estadística de la CCSS.
Se está tratando también, de compatibilizar las bases de datos de INCIENSA y la CCSS con el propósito de tener una información más oportuna y actuar con mayor rapidez en relación con el levantamiento de cuarentenas o la aplicación de medidas restrictivas.
Medidas adicionales
Según la Dra. Climent, le solicitó a todas las dependencias institucionales la cancelación de actividades que tengan una afluencia de 20 ó más personas. En este sentido, la Escuela de Oro, la Escuela para Padres y otras acciones educativas fueron suspendidas hasta nuevo aviso.
Con el afán de establecer medidas previsoras ante una eventual pandemia, se giraron instrucciones a todo el sistema hospitalario nacional para la preparación, el uso y el despacho de los medicamentos antivirales recomendados para pacientes sospechosos y contactos.
Por su parte, la Dirección de Comunicación Organizacional ha desplegado un intenso trabajo informativo y educativo con el propósito de abarcar al mayor número de pobladores con el fin de que conozcan y sigan las medidas que se han recomendado para reducir las posibilidades de contagio.