Segundo trasplante de hígado en el hospital Calderón Guardia

Joven de 15 años no puede regresar a su casa pues no reúne las condiciones. Hospital habilita línea telefónica para acondicionarle la vivienda

Damaris Marín Camacho | 25 de junio, 2009 | Archivo

Hospital Calderón Guardia

La enfermedad de Wilson en estado terminal que sufría una joven de 15 años, llevó a los especialistas del hospital Rafael Ángel Calderón Guardia a realizarle un trasplante de hígado.

Así lo dio a conocer este miércoles el jefe de cirugía de ese centro médico, el Dr. Raúl Valverde Robert, quien manifestó que se trata del segundo trasplante hepático que se efectúa en ese hospital capitalino.

De acuerdo con el cirujano, la joven, cuyo nombre se mantiene en reserva, se encuentra en excelente estado de salud y, por lo tanto, no existe ningún inconveniente médico para enviarla a su casa.

No obstante, no se le puede egresar, dadas las condiciones actuales de la vivienda en la que habita la paciente. De ahí que se requiera de inmediato, la solidaridad y ayuda del pueblo costarricense, asociaciones e instituciones del país, para poder acondicionarla y adaptarla, según los requerimientos médicos, afirmó Valverde Robert.

Para tal efecto, el hospital Calderón Guardia puso a disposición el teléfono 2212-1191 con Karen o Clare, quienes, a partir de hoy, atenderán de 7:00 de la mañana a 4:00 de la tarde a las personas que deseen tenderle una mano a la trasplantada.

Con este último procedimiento hepático, este centro médico, suma un total de siete trasplantes: cinco de corazón y dos de hígado, a los cuales se les debe sumar los de riñón.

De acuerdo con el jefe de cirugía, la enfermedad de Wilson en etapa terminal que sufría la muchacha, le provocó otros padecimientos, entre ellos: una severa encefalopatía con trastornos de coagulación y ventilación.

¿Qué es la enfermedad de Wilson?

La enfermedad de Wilson es un trastorno hereditario caracterizado por cantidades excesivas de cobre en los tejidos corporales, lo cual produce diferentes consecuencias entre ellas: enfermedad hepática y daño al sistema nervioso.

Los afectados se concentran en: Puriscal, Acosta, Aserrí y Santa María de Dota, aunque existen casos en otras zonas del país. En este momento, hay jóvenes menores de 17 años cuya condición de discapacidad, los mantiene postrados en una cama y otros ya fallecieron víctimas de este padecimiento.

El cobre del cuerpo que se acumula en el hígado, funciona como una sustancia tóxica para las células que se dañan y producen hepatitis, cirrosis y hasta un cáncer hepático.

La enfermedad no se cura, pero con los medicamentos que tiene la CCSS, la vida es similar a las personas que son tratadas en países del primer mundo como Austria, Alemania, Japón y Estados Unidos.

Uno de los tratamientos que ha salvado a los pacientes con enfermedad de Wilson es el trasplante de hígado, pues una buena parte de los pacientes trasplantados en Costa Rica tienen esta enfermedad.




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